Menú
Jesús Laínz

Música políticamente correcta

Parecidas manipulaciones a las soviéticas sufrimos por España con los himnos, afortunadamente limitadas a la letra, de momento.

Jesús Laínz
0
Jesús Laínz - Música políticamente correcta
Nikolai Golovanov | Cordon Press

–Las notas son solamente pequeños signos escritos en un papel, nada más. ¿Acaso pueden reflejar que el cielo es azul, que el sol es ardiente, que la carne es jugosa o que el vino se nos sube veloz a la cabeza? ¡La música, como la vida, no puede ser insulsa y aburrida!

Así solía abroncar a sus músicos Nikolai Golovanov, bondadoso director de orquesta soviético que, según cuentan los que le trataron, se transformaba en bestia infernal al empuñar la batuta. Siempre exigía a los sufridos instrumentistas más intensidad, más fuerza, más volumen, más pasión. Por eso sus fogosas interpretaciones se hacen difícilmente soportables. Especializado en el repertorio tardorromántico, nos ha legado algunas de las piezas más extrañas de la historia de la música grabada. Por ejemplo, unos poemas sinfónicos de Liszt duros de tragar hasta para un impenitente lisztiano como el que suscribe. Y a su singular concepción de la interpretación orquestal, que hizo que sonase tan extravagante, añadió la libre supresión o adición de elementos no indicados por los compositores, como algunos platillazos desperdigados aquí y allá que sorprenden a los oyentes acostumbrados a las interpretaciones canónicas.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO