Menú
Mikel Buesa

Viejos funcionarios

Lo del envejecimiento de las plantillas de funcionarios se sabía desde hace tiempo, pero ningún Gobierno pensó en los estragos que pueden derivarse de esta situación.

Mikel Buesa
0
Lo del envejecimiento de las plantillas de funcionarios se sabía desde hace tiempo, pero ningún Gobierno pensó en los estragos que pueden derivarse de esta situación.
Europa Press

Aunque no tenga por qué sentar precedente, esta vez hay que darle la razón a Comisiones Obreras cuando afirma que la plantilla de las Administraciones Públicas está muy envejecida y que, en una década, el país tendrá que reclutar a una ingente cantidad de nuevos funcionarios para cubrir las bajas por jubilación. Empecemos por lo primero: los viejos funcionarios somos un montón, pues el 43,4 por ciento tiene más de cincuenta años. Por qué ocurre esto es fácil de averiguar, pues el paso del franquismo a la democracia implicó transitar de un Estado débil a otro mucho más fortalecido y, por tanto, con más personal. Por en medio de este proceso estuvo la ampliación de los servicios públicos, muy especialmente de la educación, la sanidad y la seguridad pública, y también el proceso de descentralización que se derivó de la creación de las Comunidades Autónomas. Ambas cosas, servicios y autonomías, van unidas, pues aquellos acabaron siendo provistos por éstas. Para que el lector se haga una idea cuantitativa de este fenómeno, basta señalar que desde 1979 hasta 2015 –año en el que se transfirieron los últimos 336 funcionarios del Estado a una comunidad autónoma– hubo 821.693 empleados públicos que pasaron desde los órganos estatales a los autonómicos. Pero éstos crearon muchos más puestos de trabajo que lo que sugiere esa cifra, pues en 2011 – fecha de su máximo esplendor laboral– contaban con 1.784.000 funcionarios o contratados. Pero no sólo aumentó el personal en las Administraciones regionales; también lo hizo en los ayuntamientos y las universidades. En total, desde que empezó el proceso expansivo del empleo público –que en las fechas recientes se ha moderado– se han creado, aproximadamente, un millón y medio de plazas funcionariales, de las cuales un millón y pico ha ido a las autonomías y el resto a las demás Administraciones. Más o menos dos tercios de esas plazas se ocuparon hace más de treinta años. Son las que corresponden a los viejos funcionarios, que ya empujan las jubilaciones hasta cotas inéditas en la función pública.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO