Menú
Amando de Miguel

Adiós al sueño federalista

El Estado de las Autonomías pareció un invento genial, pero al final se ha visto que no ha traído más que desgracias.

Amando de Miguel
0
El Estado de las Autonomías pareció un invento genial, pero al final se ha visto que no ha traído más que desgracias.
Wikimedia

Se dice que el hombre es el animal que tropieza dos veces (o varias) en la misma piedra. En nuestro caso, el obstáculo ha sido el sueño federalista de los españoles contemporáneos. Surgió como por encantamiento en tiempos de la I República, en 1873. El experimento acabó con la locura cantonalista, por la que Cartagena declaró la guerra a Yecla, o algo parecido. Más serio fue el ideal federalista de la II República en 1931. Se habló explícitamente de "nacionalidades" y "regiones autónomas", aunque en realidad de forma particular para el País Vasco y Cataluña. A Ortega y Gasset se le ocurrió la estupefaciente propuesta de que en Barcelona funcionaran dos universidades, una en catalán, la otra en castellano. Luego se desdijo y concluyó que el problema catalán simplemente lo habríamos de "conllevar" los españoles todos. La cosa terminó mal: con golpes de Estado y una pavorosa guerra civil. Luego vino el Estado centralista del franquismo. Ahora los problemas vasco y catalán se habían transformado en "conflictos" incluso "armados".

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO