Menú
Emilio Campmany
Emilio Campmany

Cultura de coalición

La polémica generada por las torpes declaraciones de Garzón ha puesto en evidencia una grave disfunción que padece nuestro sistema democrático.

Emilio Campmany
0
La polémica generada por las torpes declaraciones de Garzón ha puesto en evidencia una grave disfunción que padece nuestro sistema democrático.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso. | EFE

La polémica generada por las torpes declaraciones de Garzón ha puesto en evidencia una grave disfunción que padece nuestro sistema democrático. La Constitución regula un presidente del Gobierno todopoderoso al que se atribuye casi tanto poder como el que reciben los jefes de Estado en los regímenes presidencialistas. Hasta el punto de que a veces el presidente ensombrece la figura del rey. Tanto es el poder que tiene que aquí es imposible que pase lo que le pasó a Theresa May y está a punto de pasarle a Boris Johnson, que su propio partido lo eche de la Moncloa a pesar de los muchos motivos, como el abuso del Falcon, el recurso constante al decreto ley, los estados de alarma inconstitucionales o los pactos con Bildu. Cuando, como siempre ha sido, el Gobierno es monocolor, el presidente utiliza su omnímodo poder con total naturalidad y apenas hay protestas. Sin embargo, ahora que es de coalición, se pone en evidencia que, siendo como es el nuestro un régimen parlamentario, el presidente no debería tener tanto poder.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO