Menú
Xavier Reyes Matheus

La solución autonómica a la independencia de América

Emancipar la América hispana era, en cierto modo, ¡devolverle su grandeza histórica a esa nación española oprimida por el despotismo real!

Xavier Reyes Matheus
0
Wikipedia

Hay una paradoja que no puede por menos de llamar la atención en la historia de España, y que se advierte al comparar el movimiento separatista de Cataluña con el que llevó a las antiguas colonias hispanoamericanas a proclamar su independencia. Pero digamos, de entrada, que la relación de ambas regiones con el resto de España no permitiría una comparación equivalente.

Como recordaba hace poco Xavier Vidal-Folch, Cataluña no cae dentro del supuesto de los pueblos coloniales previsto por la Carta de las Naciones Unidas para reconocer el derecho de autodeterminación; que en cambio sí podría justificar –aunque retrospectivamente– la causa de los independentistas criollos. Es muy citado el libro de Ricardo Levene para argumentar que las Indias no eran colonias, pero hay bastante consenso entre los historiadores acerca del giro que había supuesto la llegada de los Borbones para la Administración de Ultramar, y que ciertamente había buscado asemejar el modelo trasatlántico español a otros como el inglés, el francés o el holandés. Hasta la proclamación de la igualdad de americanos y peninsulares en la Constitución de Cádiz, los nativos de Hispanoamérica no tuvieron acceso a determinados cargos y dignidades del Estado, y vieron mediatizada su actividad económica por los controles e imposiciones de la Corona. Si todo ello se analizaba a la luz de lo sucedido en Norteamérica a partir de 1775, se comprende que, por mucho que se deplorase, la emancipación de los territorios hispanoamericanos resultara bastante previsible para todo el mundo: desde un ministro absolutista como el Conde de Aranda hasta un patriota liberal como Argüelles, abundan los testimonios de que se confiaba más bien poco en la capacidad de seguir manteniendo la soberanía española sobre aquellos lugares tan tremendamente alejados de la metrópoli, donde había surgido una sociedad con rasgos y aspiraciones ya muy bien diferenciados.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO