Menú
Iván Vélez

'Elcano. Viaje a la Historia'

Frente a las caricaturescas imágenes trazadas por la Leyenda Negra, la obra de Mazón muestra la poderosa organización institucional hispana.

Iván Vélez
0
Frente a las caricaturescas imágenes trazadas por la Leyenda Negra, la obra de Mazón muestra la poderosa organización institucional hispana.
Estatua de Juan Sebastián Elcano | Wikipedia

La cita reproducida, tan conocida como emotiva, forma parte del libro Elcano. Viaje a la Historia (Ed. Encuentro, 2020), obra de Tomás Mazón Serrano en la que se reconstruye la epopeya del marino español y de los famélicos acompañantes que dieron la primera vuelta al mundo. Un hito histórico, el de la circunnavegación, que se debe a la determinación de unos hombres que buscaban algo más que los dividendos derivados del riquísimo cargamento de clavo con el que surcaron los mares portugueses. La búsqueda de la trascendencia, el anhelo por dejar fama y memoria de sí, permitió que la nao Victoria se adentrara en los predios lusos establecidos en Tordesillas con el respaldo papal. La carta que Elcano dirigió a Carlos I a su llegada a Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522 así lo atestigua:

Con esta cita arranca la obra de Mazón, ingeniero técnico de obras públicas y rigurosísimo e incansable investigador que ha sido capaz de hallar en los archivos españoles y portugueses no sólo los datos técnicos, con los que ha descrito al detalle la derrota de la flota española, sino los aspectos más personales, aquellos en los que los héroes muestran su grandeza, pero también sus flaquezas. Publicada en el contexto del V Centenario de tan histórico viaje, el libro de Mazón, impresionante por el solvente manejo de fuentes primarias, se sitúa, junto a obras como El orbe a sus pies, de Pedro Insua, frente a la sonrojante iniciativa de la ministra Carmen Calvo, empeñada en rebajar el mérito español de un viaje iniciado por un español, el naturalizado Magallanes, que nunca tuvo como objetivo la vuelta al mundo, y transformado radicalmente por otro, Elcano, cuyo arrojo le llevó a ganarse la divisa Primus Circumdedisti Me ("El primero que me circundaste").

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO