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Santiago Navajas

'Hitos del sentido'

Somos paganos y judeo-cristianos. Aunque nos paseemos por Madrid, NY y Tokio, intelectualmente seguimos callejeando por Atenas, Jerusalén y Roma en los siglos que transcurren del VI a. C. al VI d. C.

Santiago Navajas
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Somos paganos y judeo-cristianos. Aunque nos paseemos por Madrid, NY y Tokio, intelectualmente seguimos callejeando por Atenas, Jerusalén y Roma en los siglos que transcurren del VI a. C. al VI d. C.
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Somos paganos y judeo-cristianos. Aunque, habitantes del siglo XXI, nos paseemos físicamente por Madrid, Nueva York, Pekín y Tokio, intelectualmente seguimos callejeando por Atenas, Jerusalén y Roma en los siglos que transcurren del VI a. C. al VI d. C. Por ello es tan importante el ensayo que acaba de publicar Antonio Escohotado, Hitos del sentido. Notas sobre la Grecia arcaica y clásica, un compendio de los avatares que cimentaron casi todos los caminos intelectuales sobre la realidad y la política, el conocimiento y la acción humana, que desembocan en nuestra época.

Escohotado se presta a ser nuestro Virgilio a través de la selva de los conceptos éticos, políticos y metafísicos con su mirada clara y su verbo preciso. A diferencia de Popper, que en La sociedad abierta y sus enemigos se permitía dictámenes tan idiotas como “Aristóteles, pese a su estupenda erudición y asombroso alcance, no fue un hombre de originalidad”, Escohotado opera más bien como un sensor que combina la exactitud de las ciencias de la naturaleza con la estructura orgánica de las ciencias humanas. Su intención no es hacer un refrito de fuentes secundarias con intenciones ideológicas, como hizo Popper, sino que desde las mismas fuentes originarias, con la paciencia de un investigador y el arrojo de un explorador, descubre el nacimiento de este río de la conciencia en el que estamos sumergidos, desde el concepto de democracia hasta el de naturaleza, pasando por el de verdad. Todo ello desde la perspectiva de los dos animales filosóficos por excelencia: el águila, que mira desde las alturas, y la lechuza, que emprende su vuelo al atardecer.

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