Menú

Territorios identitarios

Inermes ante un determinismo atávico y cuasi geológico, los españoles deben ajustarse al canon identitario que Goytisolo contribuyó a acuñar.

0
Juan Goytisolo I David Alonso Rincón.

A pesar del insultante lazo amarillo que lucía en su solapa, el hispanófobo Joaquín Torra fue recibido por Pedro Sánchez el pasado día 9 en el Palacio de la Moncloa. Del contenido de la reunión entre el presidente de la Generalidad de Cataluña, que en sus tiempos de meritorio del propagandismo sedicioso caracterizó a los españoles como "bestias con forma humana", y el presidente del Gobierno de su odiada España dio cuenta a la prensa la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien, tras invocar al Centro de Investigaciones Sociológicas, sentenció: "Hace ya tiempo que la inmensa mayoría de los españoles se sentían cómodos, y completamente en una situación natural, siendo españoles y del territorio identitario al que pertenecen". Cumplía así doña Carmen con la obsesión que todo gobernante español tiene, desde las más altas instancias a las más modestas, pues, junto a los habituales y leguleyos lugares comunes ligados a nuestra Carta Magna, ningún representante público se priva de realizar su particular alabanza de aldea. Para ello, nada más socorrido que apelar a las señas de identidad, rótulo que comenzó a rodar hace más de un siglo y que alcanzó su apoteosis gracias a Juan Goytisolo, quien, después de casi una década de emigración voluntaria parisina, dio a la imprenta una novela titulada Señas de identidad.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO