Menú
Con tu apoyo hay más Libertad
  • Sin Publicidad
  • Acceso a Ideas
  • La Ilustración Liberal
  • Eventos

La puta liberal y la feminista represora

En lugar de perseguir a los criminales que abusan de las mujeres, criminalizan a las que han elegido hacer con su cuerpo lo que estiman conveniente por las causas que sean, de la necesidad al placer.

0
Magdalena Valerio | EFE

No solo no es extraño que un Gobierno socialista sea el mayor peligro para los trabajadores, los primeros que sufren las consecuencias de las políticas económicas ineficientes de una doctrina que a marchas forzadas tuvo que abandonar a Karl Marx como santo patrón pero que demuestra día a día que eso no significó que hubiese entendido a Adam Smith; sino que es absolutamente lógico que un partido de izquierdas que se declara feminista sea el mayor agente represor contra las mujeres. Porque la izquierda lleva en su ADN ideológico la guerra contra la libertad individual, y el paternalismo inquisitorial como método político.

La ministra de Trabajose muestra escandalizada de que se haya aprobado en sus narices un sindicato de trabajadoras sexuales. Y anuncia, mientras se santigua a la laica manera, que su feminismo prohibicionista va a impedir que las mujeres hagan con sus vidas lo que estimen más oportuno. Si se tuviese que prohibir cualquier actividad en la que haya que "ceder [los] cuerpos a un tercero para que abusen de ellos", habría que decir adiós no solo a la prostitución sino a la pornografía, los masajes y hasta el fútbol, donde los deportistas se compran y se venden al mejor postor. No odian el abuso, lo que detestan es la libertad. En lugar de perseguir a los criminales que abusan de las mujeres, criminalizan a las que han elegido hacer con su cuerpo lo que estiman conveniente por las causas que sean, de la necesidad al placer. Pero las trabajadoras sexuales han elegido un tipo de trabajo que a las pequeñoburguesas moralistas de la izquierda les parece detestable. Una opinión muy respetable, no así que traten de imponerla desde un BOE convertido en flagelo posmoderno de los nuevos herejes y brujas que decrete el Santo Oficio del Feminismo Socialdemócrata.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO