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Florentino Portero

El paulatino derrumbe del orden liberal

Comienza una nueva época entre reflejos nacionalistas y giros autoritarios. Veremos hacia dónde nos lleva.

Florentino Portero
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Comienza una nueva época entre reflejos nacionalistas y giros autoritarios. Veremos hacia dónde nos lleva.
Los presidentes de EEUU y Brasil, Donald Trump y Jair Bolsonaro. | Cordon Press

La terrible experiencia de dos guerras mundiales llevó a los vencedores de la segunda a establecer un orden internacional que impidiera la repetición de situaciones como las vividas. El nuevo orden partiría de unos principios claros, se dotaría de un complejo marco institucional y de una normativa. Ese orden está en la base del período más prolongado y rico conocido en términos de paz y progreso. Desde 1945 hasta el inicio de la Gran Recesión se desarrolló la III Revolución Industrial, fundamento del auge de las democracias parlamentarias y de los Estados de Bienestar. Un mundo que, por mor de la evolución de los acontecimientos, se está viniendo literalmente abajo.

Tras el derribo del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética pareció despejarse el camino para desarrollar aún más el orden liberal. Sin embargo, las ilusiones despertadas por el auge del proceso de globalización se desvanecieron pronto ante el auge de movimientos izquierdistas primero y conservadores después, coincidentes, si bien por distintas razones, en su rechazo. La competencia en un entorno global ha venido generando una formidable mejora en la oferta, pero a costa de llevarse por delante miles de empresas incapaces de adaptarse al nuevo entorno a la velocidad necesaria. El resultado ha sido la formación de una alianza trasversal entre trabajadores y ejecutivos en paro o en dificultades, fundamento de un populismo nacionalista y proteccionista en auge. La Gran Recesión, la pandemia y, sobre todo, la IV Revolución Industrial en marcha no hacen sino agravar esas tensiones sociales. El modelo social que ha dotado a Occidente de estabilidad a lo largo de décadas está en crisis.

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