Menú

La Ilustración Liberal

Las batallas de Don Luis, "optimista patológico"

Ningún oyente habitual del programa Sin Complejos de esRadio se puede sorprender hoy en día de la situación lamentable que atraviesa España. Desde septiembre de 2009, cada mañana de fin de semana D. Luis del Pino, director y conductor de este espacio radiofónico, da los buenos días a su audiencia comentando cuestiones clave de la actualidad. Todos y cada uno de los ingredientes que componen el caldo en que se ha ido cocinando nuestro penoso presente han pasado por su micrófono, han sido desmenuzados, expuestos y analizados, siguiendo esa metodología ingenieril en la que compendio y observación de datos conducen inevitablemente a la deducción lógica de conclusiones y a la propuesta de medidas.

En el libro A la clase política, con amor y Sin Complejos encontramos la recopilación cronológica de los primeros 234 artículos de cabecera, los correspondientes a los años 2009, 2010 y 2011.

El primer acierto de D. Luis del Pino ha sido hacer sólo versión electrónica de esta obra (formato Kindle, más concretamente). No voy a emprender aquí una discusión a favor o en contra del libro electrónico, pero sí creo que uno como éste habría perdido miles de compradores y lectores de haberse publicado en papel. Su extensión lo habría hecho poco manejable y lo habría encarecido notablemente.

La etapa que abarca esta colección de artículos se corresponde con el ocaso del zapaterismo, que culmina con dos abrumadoras derrotas electorales del PSOE, primero en las autonómicas de mayo de 2011 y después en las generales de noviembre de ese mismo año. En esos 28 meses la actualidad no le escatimó argumentos a D. Luis del Pino para sus entradillas. Tanto en lo político (economía, crisis institucional, separatismo, corrupción, Justicia, sindicatos) como en lo social y moral (enseñanza, iniciativas ciudadanas, derecho a la vida, medios de comunicación, pensamiento único, dramas cotidianos derivados de la crisis económica), nos describe certeramente el estado de ruina al que nos ha llevado el peor Gobierno que ha padecido España en los últimos 80 años.

Pero si por algo es conocido D. Luis del Pino es por sus investigaciones y su perseverancia en la búsqueda y la difusión de la verdad en los dos mayores escándalos que ha vivido recientemente nuestra nación: los atentados del 11-M y el proceso de rendición ante ETA. Frente a las maniobras de propaganda, la ocultación de datos, las ilegalidades, las injusticias, ofensas y humillaciones a las víctimas del terrorismo (y por extensión, a todos los españoles), encontramos en muchos de estos artículos esa voz que nunca han podido callar y que se empeña en que las vergonzosas farsas articuladas por quienes nos gobiernan sean desmontadas y salgan a la luz.

Tenaz e independiente, este "optimista patológico" no se arredra a la hora de situarse frente a todos cuando se trata de defender posiciones que considera justas. Así lo demuestra, por ejemplo, en sus opiniones acerca del conflicto de los controladores aéreos o en los comienzos del movimiento 15-M. Todos son alabados o criticados según sus actos, y no según sus nombres, sus colores o sus siglas.

Da igual cuál de sus artículos escojamos, incluso los de 2009, con casi tres años y un cambio de Gobierno de por medio, tanto los asuntos tratados como los análisis del director de Sin Complejos siguen tan vigentes que podrían ser reeditados hoy mismo apenas cambiando la fecha. Esta sensación de inevitabilidad, como él mismo la definió en una entrevista, nos dibuja una España conformista, que tan sólo a cambio de unas pocas monedas en forma de subsidio se somete sin rechistar a esa parásita clase política que, rodeada de todo su aparato codependiente, se aferra al poder y se enriquece con la corrupción.

Aparte de la degradación progresiva de España, el fondo común que se trasluce en todos estos artículos es la firme convicción de su autor en que las iniciativas ciudadanas, por pequeñas que parezcan, son la base de la que necesariamente ha de partir nuestra recuperación. Sólo el inconformismo y la protesta activa de cada español podrán hacer reaccionar al conjunto, para que así consigamos recuperar los derechos y libertades que nos han sido arrebatados, especialmente en los últimos años. No dejarse pisotear, no reprocharse los fracasos sino el no haberlo intentado, utilizar los pocos medios que tengamos a nuestro alcance, es, según Del Pino, la forma de asumir la responsabilidad de ser un individuo libre en una sociedad democrática.

La mayoría de estos 234 artículos vienen encabezados por una anécdota, una historia que sirve de enganche para llevar al oyente/lector a la conclusión final. Sea una película, un suceso histórico, una etimología, una leyenda o un comportamiento animal, Del Pino se las ingenia para establecer paralelismos con cualquiera que sea la noticia del día. Aunque en ocasiones se trate de meras curiosidades, frecuentemente nos encontramos en estas historias con personas ejemplares, con episodios heroicos, con vidas entregadas a los demás por una causa justa. Son esos pequeños actos que, por el esfuerzo y la voluntad de unos pocos, alcanzan grandes logros. A través de estos inspiradores ejemplos, Del Pino nos sigue animando a no resignarnos a que la injusticia salga gratis.

Y qué mejor ilustración de este espíritu de lucha activa que la creación y consolidación de ese proyecto increíble que ha resultado ser esRadio. Era imposible que D. Luis del Pino no dedicara algunas de sus entradillas a lo que para los medios de comunicación en España ha significado el meteórico surgimiento de esta cadena, que, pese a los ataques políticos y la agudísima crisis del sector, sigue haciendo gala de su independencia. En ninguna otra sintonía del dial español tendría cabida este Sin Complejos.

Puesto que espero seguir escuchando a D. Luis del Pino muchas más mañanas de fin de semana, me permito sugerirle que en su próxima recopilación, además del índice cronológico, incluya otro temático, o de etiquetas, como se dice ahora, con las modernas herramientas de navegación electrónica. Los títulos de los artículos no siempre aluden directamente a la noticia analizada, así que tal cual está ahora planteado el libro nos es imposible escoger uno u otro según este criterio.

Lo que sí espero verdaderamente es poder leer en ese próximo compendio de los editoriales de Sin Complejos los que nos cuenten que nuestra nación ha derrotado a ETA, y que la institución de la Justicia en España vuelve a merecer tal nombre por investigar quiénes, cómo y por qué asesinaron a 193 personas en Madrid el 11 de marzo de 2004.

Precisamente eso [la posibilidad del fracaso] es lo que hace que el mundo sea también tan maravilloso: porque al menos tenemos la oportunidad de encararnos con todo aquello que nos angustia y tomar nuestro destino en nuestras propias manos. Manteniendo la esperanza, sí, pero sin utilizarla nunca como excusa para la inacción.

Luis del Pino, A la clase política, con amor y Sin Complejos, Vuelapluma, Madrid, 785 páginas.