Menú
Marcel Gascón Barberá

La libertad de reacción

La incapacidad de entender los matices es una de las características de esta maquinaria censora que aspira a depurar la cultura popular.

Marcel Gascón Barberá
0
La incapacidad de entender los matices es una de las características de esta maquinaria censora que aspira a depurar la cultura popular.
Debbie Harry, cantante de Blondie, en 1976 | Flickr/CC/Sacheverelle

Una de las grandes alegrías de la lectura consiste en ver plasmados en palabras de otros pensamientos y sensaciones propios. Sentimientos y esbozos de ideas que una vez pasaron o rondaron por nuestra cabeza sin acabar de perfilarse que toman forma y se asientan en nuestro discurso una vez los vemos formulados con claridad y limpieza.

Este tipo de alegría nos lo dan casi a cada página novelas como las de Stephen Vizinczey, para mí el gran escritor de la naturaleza humana más inmediata, la que se refleja en las reacciones casi automáticas y por lo tanto implacablemente sinceras ante un encuentro o un espejo, ante una buena nueva para el otro o ante el nombre que aparece en la pantalla del teléfono que suena.

Esa misma forma de alegría me la dio hace unos días un artículo de Mary Wakefield en The Spectator. "Debemos defender la libertad de reacción", se titulaba, y exponía con elocuencia admirable un aspecto poco explorado del rigorismo moralista que domina el espacio público.

¿Quieres leer el artículo completo?

Y de paso navegar sin publicidad
HAZTE SOCIO