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La verdadera naturaleza del PKK

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Episodios recientes como el de la posibilidad de que el denominado "Parlamento kurdo en el exilio" se reúna en la sede del parlamento vasco o la detención de Abdullah Oçalan tras una persecución que ha durado años han colocado a los kurdos y, de manera muy especial, al Partido Kurdo de los Trabajadores (PKK) en el punto de mira de la opinión pública internacional. De creer las informaciones proporcionadas por numerosos medios de comunicación, el PKK no pasaría de ser un partido de carácter marxista, en batalla con regímenes dictatoriales o semi-dictatoriales y abierto a un proceso de evolución democrática que le permitiría presentarse como recipiendario de las reivindicaciones nacionales kurdas. Sin embargo, por muy útil que pueda parecer esta versión, lo cierto es que la realidad histórica resulta muy distinta.

Para comprender cabalmente lo que es el PKK resulta indispensable hacer referencia a su fundador, inspirador y jefe indiscutible, Abdullah Oçalan. Nacido en 1949, en la provincia turca de Sanliurfa, tras recibir una educación convencional, parece que originalmente deseó formar parte de la oficialidad del ejército turco. El fracaso de Oçalan en el examen de ingreso en la academia militar iba a determinar un cambio radical en la manera en que contemplaría su futuro. En 1971, se matriculó en la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Ankara. Allí entró en contacto con distintos grupos políticos cuya finalidad principal consistía en derribar al gobierno turco. Su participación en actividades subversivas y, según las autoridades turcas, la falta de asistencia a clase provocaron la expulsión de Oçalan de la universidad. Sin embargo, aquel revés no significó el final de sus actividades. Por el contrario, poco después, la célula de activismo controlada por Oçalan se distanció de los otros grupos abogando por una línea terrorista más acentuada. Conocido inicialmente como Apocus (seguidores de Abdullah Oçalan), el colectivo era trágicamente identificado por la reiterada costumbre que tenía de arrancar la nariz de sus víctimas.

En 1978, Apocus se convirtió en el PKK (Partido Kurdo de los Trabajadores) comenzando a colaborar estrechamente en la realización de actividades subversivas de carácter violento con la Unión Soviética y Siria. Para entonces, Oçalam cuya lengua materna es el turco había proporcionado a su grupo un carácter étnico aunque la nota predominante en lo ideológico era el marxismo-leninismo. Dos años después de la fundación del PKK, Oçalan huyó a Siria viéndose favorecido por las autoridades gubernamentales que le proporcionaron campos de entrenamiento en el valle del Bekaa, territorio libanés controlado por los sirios, y le ayudaron a realizar incursiones de carácter terrorista contra objetivos situados en Turquía. En agosto de 1984, las fuerzas del PKK comenzaron a atacar puestos policiales en las provincias del sureste de Turquía situadas al norte de la frontera con Siria e Irak.

Apoyado en su rama política, el ERNK (Frente de Liberación Nacional Kurdo) más conocido como el Parlamento kurdo en el exilio, el PKK ha desarrollado, especialmente desde la década pasada, una política terrorista que ha incluido el uso del terror indiscriminado contra kurdos del sureste de Turquía, el recurso al atentado terrorista contra blancos seleccionados que van de las fuerzas armadas a los maestros (más de un centenar asesinados), la ocupación violenta y los atentados contra legaciones turcas en el extranjero, los secuestros de extranjeros y la utilización de suicidas armados con bombas.

El terror del PKK se ha manifestado de manera similar en ataques continuos contra otras fuerzas kurdas como el Partido Democrático Kurdo de Masud Barzani y la Unión Patriótica del Kurdistán de Talal Talabani. Tampoco ha respetado a sus propios miembros. A semejanza de lo sucedido en otros grupos terroristas, Oçalan es responsable de haber ordenado el asesinato de antiguos miembros del PKK o de posibles rivales. Hechos de este tipo se produjeron en 1984 y 1985 en Suecia; en 1985 en Dinamarca; en 1987 y 1989 en Holanda; y en 1986, 1987 Y 1988 en Alemania.

Las dificultades del PKK se iniciaron durante la década de los años noventa fundamentalmente en virtud de la conjunción de tres factores: el colapso de la URSS, la desaparición de la cobertura siria y la lucha contra las acciones delictivas relacionadas con el PKK, especialmente su vinculación con las redes internacionales del narcotráfico. A partir de 1991 y de la desaparición de la URSS, el PKK perdió parte importante de su apoyo internacional y, sobre todo, dejó de ser uno de los peones utilizados por los soviéticos para subvertir el mecanismo de defensa de la NATO. De constituir un eslabón de la cadena desestabilizadora empleada por el KGB en Occidente, el PKK pasó a ser una organización terrorista cuya utilidad geoestratégica prácticamente se desvanecía.

La pérdida del respaldo sirio tardaría en producirse todavía unos años. En octubre de 1998, Turquía advirtió a Siria de que tomaría las acciones que considerara pertinentes a menos que dejara de proporcionar su apoyo a Oçalan y solicitó formalmente su extradición. La respuesta de Siria consistió en ordenar a Oçalan que abandonara el país y el 20 de octubre de 1998, en virtud de un acuerdo suscrito en la población turca de Adana, Siria designó por primera vez al PKK como organización terrorista y se comprometió a no permitir que desarrollara actividades en su territorio. La reacción de Oçalan consistió en viajar a Moscú en busca de refugio. Sin embargo, su estancia en la capital rusa duraría poco y el 12 de noviembre de 1998 fue detenido en Roma cuando intentaba entrar en Italia valiéndose de un pasaporte falso. Su detención definitiva por fuerzas de seguridad turcas tardaría pocos meses. De manera bien significativa, tuvo lugar cuando gozaba de la protección de Grecia, un país teóricamente de confianza, cuyo primer ministro Simitis había declarado todavía el 26 de noviembre de 1998 que "el PKK es una organización que combate en favor de los derechos de la minoría kurda y que está utilizando varios medios para alcanzar este fin".

Sin embargo, el cerco ejercido contra Oçalan y el PKK había derivado durante los años noventa fundamentalmente de sus relaciones con actividades delictivas a gran escala. La denominada "Operación Sputnik" llevada a cabo por algunos países europeos durante el mes de septiembre de 1996 dejó de manifiesto las vinculaciones del PKK con el crimen organizado y las operaciones de blanqueo de dinero. En diciembre de 1998, fuentes relacionadas con los servicios de seguridad británicos señalaban que el PKK era responsable del 40% de la heroína que se vendía en la Unión Europea. Se hacía así eco de informes de carácter similar como el emitido ya en 1992 por la Oficina de Narcóticos en cumplimiento de la Ley Internacional del Departamento de Estado de EE.UU., donde se indicaba que el cartel europeo de la droga estaba controlado por el PKK. Ese mismo año, el Informe de Estrategia Internacional de Control de Narcóticos señalaba asimismo que las dos terceras partes de la gente implicada en el tráfico de droga en Europa mantenían algún tipo de relación con el PKK. En un sentido muy similar se expresó igualmente en 199s1a Agencia de Lucha contra la Droga del Departamento de Justicia de EE.UU. o el informe de octubre de 1996 del Instituto de Criminología de París titulado Violencia política y narcotráfico. Ya en 1997, el Dr. François Haut, perteneciente a esta misma institución, declaraba en Bruselas que el PKK controlaba del 10 al 80% de la heroína consumida en los distintos barrios de París. Pero el Programa de Control Internacional de las Drogas era todavía más tajante en el verano de 1998 al afirmar que el PKK mantenía "claros vínculos" con "grupos criminales transnacionales" calificándolo de "organización narco-terrorista".

Ninguna de las afirmaciones era exagerada. El PKK desde hacía años venía introduciendo en Turquía la base de la morfina y heroína desde Irán, Pakistán y Afganistán. Para su elaboración se servía de laboratorios volantes situados cerca de Estambul y en zonas del sureste de Anatolia. También cultivaba el PKK opio y cannabis en el valle de Bekaa, en áreas del sureste de Anatolia y en el norte de Irak. Se trata de un negocio floreciente que cubría ya en 1993 el 44% del presupuesto del PKK y que ha permitido a la organización narco-terrorista diversificar sus actividades hasta el punto de incluir en ellas la inmigración ilegal en la Unión Europea y el blanqueo de dinero, y permitirle establecer bases en países como Rumania y Moldavia.

De todo lo anterior se desprende que el PKK no es sólo una de las treinta organizaciones terroristas más importantes del mundo, según expresión del Secretario de Estado de EE.UU. en 1997. También constituye una pieza clave de la estrategia internacional de tráfico de drogas y blanqueo de dinero procedente de actividades delictivas en todo el mundo y, de manera muy especial, en la Unión Europea. La amistad y la colaboración con el PKK, lejos de constituir testimonio de una identificación con la causa de los Derechos Humanos o incluso de los intereses del pueblo kurdo, implica más bien una crasa manifestación de ignorancia de la verdadera naturaleza del grupo o un apoyo desvergonzado a sus métodos terroristas y sus actividades delictivas.

El balance del PKK en Turquía
Víctimas civiles (15-VIII-1984 / 13-XI-1998)
 muertosheridos
Hombres3.5794.028
Mujeres528787
Niños523634
Total4.6305.449
Víctimas militares y policías (15-VIII-1984 / 13-XI-1998)
 muertos heridos
Soldados 3.9318.441
Policías 1.383 2.205
Total 5.314 10.646
Víctimas funcionarios (1-I-1984 / 13-XI-1998)
 muertos heridos
 340 103
Instalaciones destruidas por acciones terroristas
 en partetotalmente
Escuelas 112114
Puentes 215
Dispensarios 66
Comisarías 809
Otros edificios* 181110
Total 400244
*Oficinas de correos, centrales eléctricas, mezquitas
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