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La Ilustración Liberal

La amenaza islamista

¿Han venido los talibanes a la ciudad? Un mes de islam y multiculturalismo en Suecia: diciembre de 2015

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En Suecia es ilegal tener mantener relaciones sexuales con personas menores de 15 años, aunque sean consentidas. Pero, al parecer, eso no le impidió a un hombre de Oriente Medio, que estaba viviendo en el país, dejar embarazada a su mujer de 14 años. En lugar de ir a la cárcel, al marido, así como a la familia de la chica, se les recompensó con un certificado de residencia permanente. La historia la dio a conocer el 1 de diciembre la bloguera Merit Wagger, que publica con frecuencia historias que le filtran empleados del Servicio de Inmigración. La fuente de Wager escribió:

Esto significa que el fiscal, la policía y el Servicio de Inmigración han pasado por alto el hecho de que el "marido" es culpable de un delito grave que acarrea una pena mínima de dos años de cárcel. Entonces, ¿no pasa nada si un adulto mantiene relaciones sexuales con menores de 13 años en Suecia sin ningún tipo de repercusión legal? ¿Igualdad ante la ley? En absoluto. ¿Qué tipo de mensaje se les está enviando a otras personas en una situación similar, o a quienes están planeando traerse a una esposa menor de edad desde su propio país? Claramente, las leyes suecas solo se aplican a los suecos.

3 de diciembre. Un sirio de 26 años, conocido como "N.N.", fue detenido como sospechoso de golpear y amenazar a una persona de 16 años en un centro de asilo en Borgholm. N.N. había sido condenado en octubre por dos cargos de amenazas de muerte contra un solicitante de asilo cristiano. Cuando fue detenido, intentó ocultar un teléfono móvil en el que la policía encontró después fotografías de la guerra en Siria, en las que aparecía N.N. posando con espadas y armas de fuego.

El solicitante de asilo cristiano declaró posteriormente en el juicio que se había asustado cuando N.N. le amenazó con cortarle la cabeza. El tribunal municipal decidió imponer una multa a N.N. y dejarle libre, porque "no hay motivos para pensar que N.N. vaya a repetir sus ataques". Ahora, vuelve a ser sospechoso de un delito grave, pero el fiscal tampoco ve motivos esta vez para meterlo en la cárcel, ya que "no hay riesgo de que cometa más delitos graves".

5 de diciembre. El diario Helsingborgs Dagblad publicó la noticia de que un mural de Jesús de 70 años de antigüedad será tapado en primavera, cuando la casa parroquial Gustav Adolf sea remodelada y convertida en residencia de estudiantes. Según el Ayuntamiento, la vida estudiantil debería verse libre de apéndices políticos o religiosos, y por tanto se cubrirá a Jesús con un letrero. La organización de estudiantes no creyó que fuese a importarle a los vecinos de Helsingborg, pero resultó que sí. El 9 de diciembre, el periódico local informó de que la decisión había apenado a mucha gente. Los lectores comentaron: "Es sorprendente el servilismo", y "¿Han venido los talibanes a la ciudad?".

La Iglesia de Suecia, sin embargo, no ve problemas en que desaparezca Jesús. "No me preocupa demasiado", dijo Björn Kjellström, sacerdote de la localidad. "La obra es muy bella y ha sido una presencia cristiana en el edificio, pero cuando vendes una propiedad, la responsabilidad pasa al nuevo propietario".

8 de diciembre. Una fiscal de Viena hizo detener a una somalí de 17 años que residía en Suecia. Era sospechosa de colaborar con el Estado Islámico, adonde presumiblemente se dirigía antes de su arresto. La fiscal Nina Bussek le dijo a la televisión pública SVT Nyheter: "Le he pedido al tribunal que dicte prisión preventiva para contar con tiempo para investigar las conexiones terroristas sospechadas".

Como en Suecia no es un delito grave pertenecer o apoyar a una organización terrorista, las autoridades austriacas decidieron mantener en custodia a la joven de 17 años en Austria y presentar los cargos allí. Cristina Salzborn, portavoz del tribunal de Viena, le dijo al diarioGöteborgs-Posten: "Si las autoridades suecas no quieren su extradición, las leyes austriacas permiten que juzguemos su caso en Austria, aunque la sospechosa no sea ciudadana austriaca y el delito no se haya cometido aquí".

8 de diciembre. El Ayuntamiento de Karlstad destinó 400.000 coronas (47.000 dólares) a una campaña que empleaba pegatinas rojas. Éstas se incluyeron en un envío de cartas que decían: "Todos los hogares de Karsltad han recibido una pegatina con este texto: "Apertura: ¡Sí, por favor!" Pónganla en su puerta o su buzón para demostrar que quiere contribuir a una Karlstad abierta. Esperamos que el rojo reluzca en las puertas y buzones como señal de "una cálida bienvenida a Karlstad".

El periodista Thomas Gür escribió en Facebook: "Así se presenta el autoritarismo sueco (...) con una cara sonriente e insistentes llamamientos amistosos a la 'solidaridad'".

A muchos les sorprendió la web municipal sobre la campaña, que parece una página de contactos. La directora de Comunicación de la ciudad, Katarina Kindstöm, estaba muy satisfecha por que 116 personas se hubiesen registrado y creado perfiles en la web en las primeras 24 horas, pero también disgustada por los más de 70 intentos de sabotaje en ese mismo plazo.

9 de diciembre. El periódico Dalarnas Tidning reveló los sorprendentes costes de manutención de los residentes en el centro de asilo de Trängslet: 7 millones de coronas (unos 822.000 dólares) al mes, o 87 millones al año (más de 10 millones de dólares). Según las normas, la comida debería costar un máximo de 150 coronas (17,50 dólares) por persona al día, pero Trängslet le paga a una empresa privada 572 coronas (67 dólares).

"Ahora mismo, estamos obligados a aceptar lo que hay disponible y lo que es posible a fin de gestionar la afluencia. Nuestra ambición es, por supuesto, minimizar siempre los costes para los contribuyentes", dijo Maria Löfgren, la directora del departamento en el Servicio de Inmigración.

Los recursos parecen ilimitados cuando se trata de los solicitantes de asilo, pero los estándares en lo que respecta a la alimentación de los estudiantes suecos, están cayendo. Por ejemplo, se informó recientemente de que el almuerzo de los niños de Alvesta ya no incluirá leche, y algunos alumnos podrían tener que pagarse su comida.

9 de diciembre. La radio pública Sveriges Radio reveló que un tercio de los últimos incendios en centros de asilo fueron iniciados por los propios solicitantes de asilo. Pese a la gran indignación pública de este otoño, cuando los suecos fueron acusados de prender fuego a los centros, y el Gobierno prometió mantener en secreto las direcciones y poner helicópteros de vigilancia, la policía hizo una valoración completamente distinta de la situación. La noticia se conoció gracias al parlamentario liberal Roger Haddad, del Comité de Justicia del Parlamento, que invitó al jefe de la Policía Nacional y al jefe del Servicio de Seguridad a una reunión. "El jefe de la Policía Nacional dijo que los incendios no estaban organizados. Sigue habiendo investigaciones en curso. Ha habido unos treinta incendios en centros de asilo y, por lo que entiendo, alrededor de un tercio ha tenido origen en el interior de las casas", dijo Haddad.

11 de diciembre. El Aftonbladet reveló que una mujer africana, contratada temporalmente por la embajada sueca en Nigeria, había sido detenida. Es sospechosa de haber vendido 74 visados falsos. La africana estaba en situación de excedencia en el Servicio de Inmigración, y trabajaba temporalmente en la embajada como agregada de migración, gestionando casos de inmigración. A finales de 2014, despidieron a la mujer por haber "incumplido flagrantemente sus obligaciones".

Todos los que adquirieron visados falsos eran del mismo país del oeste de África, que, sin embargo, no era Nigeria. Cuando la mujer estaba de vacaciones, cesaron todas las solicitudes de este país. A pesar del descubrimiento, pasó un año entero hasta que la mujer fue detenida. Se supo que había ganado una fortuna con su actividad y que ahora está siendo investigada por las autoridades holandesas como sospechosa de "tráfico de personas". Un informe interno del Servicio de Inmigración dice que sus actos son "alarmantes" y un "fraude sistemático", y perjudiciales para la imagen de Suecia ante las organizaciones internacionales.

11 de diciembre. Aunque el banquete en honor de los Premios Nobel se celebra ante el mundo entero, tuvo lugar una protesta silenciosa delante del Ayuntamiento de Estocolmo. Los manifestantes eran un grupo de policías que querían demostrar su descontento por sus bajos salarios y su situación laboral. Como no se les permitió utilizar megáfonos (para no molestar a los ganadores del Premio Nobel, al Rey y a otros dignatarios), los policías se taparon la boca con cinta. "Nos sentimos como si nos estuviesen silenciando. Simplemente, nadie va a escucharnos", dijo el jefe del sindicato de la policía local, Stefan Eklund, a Sveriges Television.

14 de diciembre. Nyheter Idag, la web alternativa de noticias, reveló que un musulmán de 24 años que había asesinado a una mujer en Oskarshamn el 13 de diciembre pudo haber sido deportado de Suecia hace cuatro años. El hombre había llegado de Siria en 2011, junto a sus padres y hermanos. En noviembre de ese año, fue condenado por ataque con agravante a una sueca de 33 años, embarazada de él. Tras una discusión, se había despertado cuando su novio intentó asfixiarla. Después la apuñaló en el estómago y en el pecho. También intentó degollarla.

El hombre fue sentenciado a dos años y medio de cárcel pero, como "tenía vínculos con la sociedad sueca", evitó la deportación. En 2014, fue acusado de abusar de la misma mujer; esta vez pasó diez meses en prisión. Cuando fue excarcelado, conoció a una nueva mujer, a la que asesinó.

15 de diciembre. Condenaron a tres hombres que violaron a un chico en un centro de asilo para "niños refugiados sin acompañante". Los sospechosos, de Irán y Afganistán, afirmaban tener entre 15 y 18 años. Según el fiscal, se han encontrado "muchos restos de semen". Aparte de la violación con agravante, los tres fueron acusados de obstrucción a la justicia: habían amenazado a la víctima con matarla si le contaba a alguien lo sucedido. Los tres negaron todos los cargos contra ellos.

16 de diciembre. Un migrante africano de 16 años fue acusado del asesinato, extraordinariamente cruel, de un travesti homosexual en Gotemburgo. El asesino le dio una brutal paliza al travesti y le rodeó el cuello con una serpiente muerta. Más tarde ese mismo día, la policía detuvo al asesino. Una de las pruebas más contundentes contra él fue un vídeo en su teléfono móvil. Había intentado borrarlo, pero la policía pudo recuperarlo. En el vídeo aparecían la víctima, que yacía muerta, y el joven de 16 años insultándole a gritos por su orientación sexual.

17 de diciembre. La violación colectiva en el transbordador de Amorella entre Suecia y Finlandia en febrero de 2015, de la que tanto se habló, quedó en… nada. Cuando los investigadores analizaron las pruebas, se descubrió que uno de los hombres tenía ADN de la mujer en sus genitales. Fue acusado, y después sentenciado por el tribunal del distrito de Solna a tres años de cárcel. Sin embargo, cuando se decidió sobre el caso en el Tribunal de Apelaciones, lo absolvieron. El Tribunal de Apelaciones dijo que el ADN de la mujer podía haber sido transferido a su pene por el teléfono que le robó a la mujer; una llamada transmisión por etapas. La mujer, en alto estado de embriaguez cuando se produjeron los hechos, no podía recordar quién la había violado y no pudo identificar al sospechoso.

23 de diciembre. Uno de los jóvenes marroquíes sospechosos de la cruel violación colectiva en Fåfängan, en Estocolmo, en septiembre, fue absuelto por el Tribunal de Apelaciones. La mujer dijo que había sido violada seis veces por cuatro personas y que temía por su vida. En el Tribunal del Distrito, tres de los hombres fueron condenados a pasar entre 6 y 9 meses en un centro para menores, pero el Tribunal de Apelación absolvió a uno de ellos al no poder demostrar que tenía más de 15 años y, en consecuencia, su responsabilidad penal. La víctima le dijo al diario Aftonbladet, tras la sentencia del Tribunal del Distrito, que le entristecía mucho que, después de lo que le habían hecho esos tres hombres, les hubiesen tratado con tanta indulgencia.

24 de diciembre. Tres jóvenes de Afganistán fueron sentenciados a un año de cárcel por el Tribunal del Distrito de Östersund por haber violado a una menor entre 2013 y 2015. Las circunstancias recuerdan a las bandas de abusadores que han quedado al descubierto en Reino Unido. Cuando el primer afgano contactó con la menor a través de Instagram, ella tenía solo 11 años. Cuando empezaron a verse al cabo de unas pocas semanas, acababa de cumplir 12. La niña le dijo a la policía que se había sentido presionada para mantener relaciones sexuales con el afgano, en parte porque la había amenazado con contarle a sus padres lo que habían hecho, y en parte porque la amenazó con hacerle daño. Se sentía mal y "asqueada" por la situación, dijo cuando habló con la policía. Cuando el primer afgano se distanció, dos de sus amigos empezaron a aprovecharse de ella. Los tres afganos afirman haber nacido en 1995, 1996 y 1997, pero como lo más probable es que llegaran a Suecia como "niños refugiados sin acompañante", podrían ser bastante más mayores. Los tres fueron condenados por violación de una menor, pero las sentencias se quedaron en alrededor de un año de cárcel. El fiscal no hizo nada para que los deportaran.

28 de diciembre. Tras 96 años de gobierno ininterrumpido del Partido Socialdemócrata, la norteña ciudad sueca de Gävle pasará a ser gobernada por la derechista Alianza. Este cambio se produce después de que la minoritaria coalición rojiverde perdiera votación tras votación, y no logró que se aprobaran sus presupuestos cuando los Demócratas Suecos, críticos con la inmigración, votaran por Alianza. Que los partidos de derechas se estén apoyando ahora en los Demócratas Suecos se ve como un ensayo de las elecciones nacionales de 2018, si es que no hay elecciones anticipadas. La ejecutiva de los Conservadores (Moderaterna) aprobó la cooperación local con los Demócratas Suecos.

28 de diciembre. Se informó de que a partir del 1 de enero de 2016, Suecia iba a retomar su posición como el país con los impuestos marginales más altos del mundo. El Gobierno cree que este aumento de impuestos supondrá unos 2.700 millones de coronas (318 millones de dólares) para el erario público, pero varios expertos dicen que como la gente trabajará menos, será probablemente un juego de suma cero. El economista Jacob Lundberg dijo incluso que el Estado podría perder al menos 2.000 millones de coronas (235 millones de dólares) por la subida de impuestos:

Hay un gran riesgo de que eso suceda. Deberían ser más transparentes respecto a este tipo de efectos. Ahora no se están haciendo esos cálculos, aunque todo el mundo en el Departamento del Tesoro sepa que esas subidas de impuestos tienen este tipo de efectos.

28 de diciembre. La cantante de ópera Susanne Resmark, que vio canceladas muchas de sus actuaciones tras criticar el islam en Facebook, envió una factura de 90.000 coronas (unos 10.500 dólares) al Ayuntamiento de Båstad, factura que rechazan alegando que no había contrato por escrito. La cantante le dijo al periódico local Helsingborgs Dagblad: "Ellos [el Ayuntamiento] cambiaron una y otra vez la fecha, lo que me obligó a dejar toda una semana bloqueada para el Ayuntamiento de Båstad, y después prescinden de mí sin más. Ahora serán tan amables de pagar lo que pido. Si no quieren hablarlo, no tengo más remedio que ponerme en contacto con un abogado".

28 de diciembre. En una entrevista con el diario Sydsvenskan, la ministra sueca de Clima y Medio Ambiente, Åsa Romson, del Partido Verde, dijo que quería que Suecia volviese a su antigua política sobre inmigración en el plazo de un par de años. Según Romson, los suecos deberían poder recibir a un número "considerablemente mayor" de 100.000 solicitantes de asilo al año. El Partido Verde está básicamente a favor de la inmigración, y esto, dijo, era la razón de que llorara en una rueda de prensa en la que el Gobierno, intentando evitar la quiebra total del sistema, anunciara reglas estrictas para la inmigración por asilo en Suecia.

29 de diciembre. Desde que el Gobierno decidió endurecer las normas sobre la inmigración por asilo, se ha abierto en cierto modo el debate público sueco. Últimamente, varios críticos nuevos con la inmigración han dado un paso al frente, entre ellos el profesor de Estudios Rusos y Europeos Orientales, Stefan Hedlund. En un artículo de opinión en el diario Göteborgs-Posten, "El precio es demasiado alto para la arrogancia moral sueca", escribió:

Un factor que ha contribuido enormemente a este desenlace es la profunda arrogancia de los suecos de que su país es una superpotencia moral. Hemos actuado alegremente como la conciencia del mundo. Hemos convertido en una virtud moral habernos mantenido al margen en la Segunda Guerra Mundial, algo que otros percibieron como pura cobardía. Y hemos sido grandilocuentes respecto a no unirnos a la alianza militar de la OTAN, calculando fríamente que los demás vendrán a socorrernos en caso de guerra.

Heldlund acaba el artículo diciendo que los anteriores gobiernos son también responsables, por supuesto, de la decadencia de Suecia, pero añade:

No obstante, ahora Stefan Löfven es primer ministro y ha contribuido activamente a atraer muchas veces a los refugiados que tiene, por ejemplo, Dinamarca. Él, como su predecesor, ha demostrado una gran propensión a hablar sobre asumir responsabilidades. Quizá es hora de que los votantes suecos reclamen esa responsabilidad. ¿Está el primer ministro preparado para admitir su responsabilidad en el desastre de los refugiados, y para aceptar las consecuencias en forma de dimisión? ¿O va a intentar seguir apuntando con el dedo a otros países (excepto Alemania)?

© Versión en inglés: Gatestone Institute
© Versión en español: Revista El Medio

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