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La Ilustración Liberal

Historia

La Nueva España pacificada

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El viernes 2 de diciembre de 1547[1], Hernán Cortés, convertido en un mito, pero agotado después de tratar de defender en los despachos lo ganado sobre la tierra, falleció en la localidad sevillana de Castilleja de la Cuesta. El conquistador tenía 62 años. Enfrentado al virrey, Cortés había regresado a España a principios de 1540. Su participación en la desastrosa campaña de Argel, en la que no fue invitado al consejo de guerra, fue su última acción bélica. A partir de entonces, el resto de sus días se consumieron en la redacción de memoriales y cartas de agravios. Su presencia era constante en los actos organizados por la Corte. En noviembre de 1543 asiste en la Salamanca de su juventud a la boda del príncipe Felipe con María de Portugal. Allí conversará con Juan Ginés de Sepúlveda, antes de instalarse en Valladolid. A finales del verano de 1546, después de un breve paso por Madrid, se traslada a Sevilla, donde dicta su testamento antes de exhalar su último aliento.

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